lunes, 8 de diciembre de 2008



Nos encontrábamos durmiendo tranquilamente cuando alguien de la tripulación nos despertó gritando desde el pasillo para saliéramos inmediatamente todos… Creíamos que sucedía algo grave. Yo creí que se hundía el barco o algo así...



Sin embargo no era así ya que nos hacieron subir a todos con nuestros equipajes a cubierta, donde apenas cabíamos.
La espera a que llegaran todos se nos hizo muy larga o el frio del viento nos lo hizo ver.
Cuando ya estábamos todos, nos dijeron únicamente que habían recibido órdenes para desembarcar a todos los japoneses del barco en el puerto más próximo..